La vida.
No hay nada como pasear de noche por una ciudad, una ciudad grande, a esas horas en las que no hay nadie por las calles. Hace tanto frio, esta todo tan oscuro, iluminado por la tenue luz de las farolas. Está todo tan silencioso. Como si estuvieramos solos en este mundo..
Pararse y sentir cada una de las vidas que transcurren a tu alrededor. Mientras respiras, silenciosamente, recorriendo las calles, detras de cada pared se esconde una historia. Y asi, miles y miles de historia, pequeños hilos que van tejiendo nuestro destino. Tu frio y tu oscuridad contrarrestran el calor que hay dentro de una cama,el calor de una familia, del cariño, el amor que sienten dos enamorados, la lujuria de dos amantes, la nostalgia de dos personas que se echan de menos. Cada una de las diminutas historias que ocurren paralelamente y que se entrecruzan, que van construyendo lo que comprendemos por vida. Cada detalle, cada mirada, cada palabra, cada simple respirar construye nuestro camino y nos permite avanzar, sentir, vivir.

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