La presión te ataca.
Son días fríos, no solo fuera de nuestras casas. Si el corazón tuviera un termómetro, estaría por los suelos. Nos envenenaríamos con el mercurio, si es que no estamos ya de un color morado y algo enfermizo en nuestras cabezas. Solo queremos sonreír y hacer eso que realmente nos hace felices, pero, en serio, ¿quien sonríe con el frío que se mete por los rincones del alma y nos va congelando poco a poco?
La presión nos ataca. El frío esta ahí, extendiéndose como un gas silencioso y a la vez un tanto mortífero. Los malos pensamientos que tratamos de mantener a raya, con cada simple paranoia en la que intentamos no pensar, y sabemos que nos vencerá...la presión nos ataca
No es frío, es la realidad. Por mucho que intentemos ignorar nuestros pensamientos, terminaran saliendo a la luz. Y nosotros sucumbiremos a la oscuridad. Frío. Lágrimas congeladas, heridas en el corazón. Agrietado por culpa del frío, que nos ataca, que nos presiona, que nos arrastra en espiral hacia abajo, y por mucho que no queramos aceptarlo, la realidad nos empuja a rayarnos y a ir poco a poco cayendo
Ojos vacíos. Lagrimas cortantes. Existencialismo.
Frío

No hay comentarios:
Publicar un comentario