Lo unico que hago es darle vueltas a todo. Vueltas concentricas, circulos que vienen y van, que se hunden, que caen al vacio. Si tan solo tuviera un poco de tiempo, un respiro para saber que esta pasando, que va y que viene.
Cada nueva idea es en parte arraigadora y en parte depresiva. Porque, son ideas, ¿no? Somos incapaces de sentir con el corazon, de pensar lo que sentimos a la vez, de seguir nuestros impulsos. El deber juega un papel infimo en un juego que lidia pensamiento y sentimiento, latido y dolor de cabeza, suspiro y respiro.
El cielo se abre como un camino hacia otro lugar. El aire no se respira tan frio al principio, solo es en el momento que entra cuando nos damos cuenta de que estamos echando poco a poco partes de nosotros mismos. Si el sol se va escondiendo cada vez un poco mas y hay nubes en el horizonte, si el cielo pasa de azul a un gris ligeramente iluminado con el atardecer. Si no somos mas que aire...simple brisa que recorre silenciosamente los parques vacios y el asfalto todavia caliente del sol. Miradas que se cruzan en direcciones opuestas, pero tal vez no esté mal. O tal vez si.
¿Como es posible rozar el cielo y hundirte en el infierno al mismo tiempo?

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